jueves, 19 de mayo de 2016


19 Mayo
Subirats ¿Nuevas políticas públicas? 

“En el nuevo contexto de la Revolución Digital situamos el debate sobre los posibles efectos que Internet está teniendo y puede llegar a tener en la forma de funcionar de poderes y administraciones públicas" Subirats

¿Se trata simplemente de un nuevo instrumento que agiliza, refuerza y permite hacer mejor las tareas que ya se realizaban? ¿O, más bien, precisamente, el conjunto de los cambios expuestos y que Internet encarna lo que estaría provocando es la ruptura con muchos de los fundamentos en que se basaba la delegación representativa en el campo político o la intermediación administrativa en el campo de la gestión?”

- ¿Ha sido realmente significativo el impacto de Internet en los procesos de intervención política y administrativa?

El problema clave es dilucidar si los cambios tecnológicos generan, o al menos permiten, cambios en la estructura de poder. 

¿Sirve Internet y las TIC para que seamos más autónomos, más capaces de decidir sobre nuestros destinos, sobre las políticas que nos afectan? ¿Sirve todo ello para que se amplíen los recursos de las personas y colectivos que hasta ahora eran más dependientes y que resultaban más vulnerables a los riesgos de exclusión en los procesos decisionales?

Presten atención a los argumentos, no estamos hablando solamente si Internet cambió o no los modelos de gestión, estamos hablando si Internet está cambiando el orden social. Aquí lo que está en juego es....?????

Internet no nos debe hacer cambiar sólo las respuestas, sino también las preguntas. Repensar desde Internet la propia democracia y la concepción de ciudadanía con la que se ha venido operando. ¿Por qué propone repensar estas dimensiones Subirats? ¿Por qué dice que mejorar no es lo mismo que trasnformar?

La perspectiva dominante se sitúa en una lógica técnica, que busca renovar lo que ya se hace, sin voluntad alguna de poner en cuestión la forma de operar de la democracia constitucional y parlamentaria, con sus mecanismos de participación centrados esencialmente en partidos y elecciones. Ej. Política Uruguaya.

Los valores que implícita o explícitamente rigen esos procesos de cambio y de uso de las TIC son los de economía, eficiencia y eficacia. Estos coinciden con nuevos gestores públicos con ganas de implementar en las administraciones públicas sistemas de gestión más próximos a los que se estaban dando en el campo privado, con políticos que buscaban renovadas formas de legitimación en una mejora de la capacidad de prestar servicio de las administraciones y la creciente accesibilidad y potencial transformador de las TIC, y todo ello desde una perspectiva aparentemente técnica, despolitizada o neutral ideológicamente. Ejemplos?

La mayor fuerza o capacidad de influencia de la gente no vendría tanto de su mayor capacidad de implicación o de dejar oír su voz en los procesos, como de su mayor capacidad de informarse, de elegir, de optar, de cambiar de proveedor o de expresar con claridad sus preferencias. Ej. Seguridad informática. 

La red altera la distribución de costes para la acción colectiva y la distribución de recursos entre actores y, en consecuencia, las capacidades de incidencia en las políticas públicas.

La ciudadanía cuenta con más recursos cognitivos (acceso a conocimiento en red), menos costes de organización y movilización (capacidad de identificar intereses comunes, de difundir mensajes, capacidad de comunicación, decisión-liderazgo mediante procesos de inteligencia colectiva y coordinación), así como una menor necesidad o dependencia de recursos monetarios, de acceso a los medios de comunicación de masas y de grandes inversiones de capital para organizarse.

Esto favorece por un lado, lógicas organizativas menos rígidas, centralizadas y jerárquicas de la acción colectiva alterando la organización del claim making, y como muestra el caso de la oposición a la Ley Sinde, ganando capacidad de impacto en la conformación de la agenda pública, y, en consecuencia, de la agenda de los poderes públicos.

Cuentan menos los intereses y su nivel de formalización organizativa, y más la capacidad de establecer momentos relacionales potentes que marquen la agenda e influyan en las instituciones y sus actores.

Estaríamos pues ante una fuerte alteración en lo que sería el mapa de actores y de sus recursos en lo que sería el proceso de las políticas públicas en sus diversas fases.

Partiendo de la hipótesis que los efectos son profundos y significativos en todas y cada una de esas fases, si quisiéramos destacar algunos aspectos. Uno de ellos, quizás de los más significativos, es el que tiene que ver con la definición del problema y la incorporación a la agenda pública (Kingdon, 1984).

En cada país podríamos encontrar momentos y situaciones en los que las dinámicas en la red han generado comportamientos y conductas de las instituciones, partidos y medios de comunicación convencionales, que no serían explicables sin la movilización, difusión y popularización en Internet de contenidos y formatos. EJ en Uruguay?

En el fondo, lo que resulta relevante y que transforma de arriba abajo todo el proceso de formación, elaboración, decisión, implementación y evaluación de políticas públicas, es el surgimiento de nuevos actores, que incorporan estructuras de relaciones inéditas, con recursos usados de manera más directa y ágil, y que acaban siendo capaces de influir de manera directa en ese proceso. Esos nuevos actores actúan de manera distinta a los usuales, hasta el punto que resulta complicado atribuirles la misma característica de actores (al no disponer de estructura organizativa propia, ni mantener permanentemente un proceso de interacción, y estar más basada su acción e la relación que en el interés compartido). Estamos hablando de momentos de agregación colectiva en red, sin interlocutores estables y claramente definidos.

Qué hizo Internet entonces por la sociedad civil?

Un aspecto que nos parece de gran significación política en este contexto, es en qué medida Internet ha reforzado el papel de la sociedad civil (aumentando las oportunidades pero también los niveles y formas de compromiso cívico), al tiempo que la ha fortalecido (al favorecer una mayor capacidad de auto-organización e incrementar su efectividad). Todo ello implica un cambio en el rol de la sociedad civil, pasando de una base más centrada en el opinar/deliberar a una más propicia y encaminada al hacer/implementar. Internet puede favorecer una mayor cooperación social en la resolución de problemas o necesidades comunes, sin que sea tan necesario el contar con intermediaciones institucionales consideradas hasta ahora como imprescindibles. Lo que, de irse confirmando ese proceso, ello conllevaría una menor centralidad institucional en los procesos de policymaking.

Estado VS Mercado: nuevo espacio común. Los ciudadanos como gestores del interés común.

Podría pues irse generando un nuevo esquema de articulación de la esfera de lo común (los temas considerados prioritarios o significativos por el conjunto amplio de la ciudadanía), como respeto al común particular (el específico de cada actor o grupo de actores), y por lo tanto en las formas de agregación de grupos de ciudadanos alrededor de intereses compartidos que contribuyen a la resolución de problemas considerados como comunes. Así, la esfera social reforzaría su papel como espacio de gestión y producción de recursos públicos (es decir, colectivos, comunes) frente al clásico dilema de Estado o mercado. Cambios que, al fin y al cabo, sugieren formas de democracia “implementativa” (mezclando esferas económicas, sociales y políticas), más allá del debate estrictamente centrado en el carácter representativo-participativo de la democracia.

¿Cuáles son las dimensiones de profundidad y cambio que puede generar en la intermediación social Internet?

Lo que está en juego, no es solo el repensar en qué medida Internet pueda afectar a las instituciones políticas y la ciudadanía, sino que la profundidad de los cambios que genera y generará Internet podrían llevar a cuestionarnos la posición, los roles y modalidad de intermediación y de interacción que han venido caracterizando a las instituciones políticas. En ese contexto, las TIC permiten la ampliación del espacio público, entendido no como una esfera propia de las instituciones representativas, sino como un marco de respuesta colectiva a problemas comunes.

En otras palabras, una sociedad civil más activa y autónoma que asume responsabilidades sobre la resolución pública de los problemas comunes. Ello podría conllevar un notable cambio en las tradicionales posiciones jerárquicas del Estado, que pasaría a tener roles más complementarios, de habilitación y de garantía, más que de decisor único y ejecutor privilegiado.

La lógica de la red puede cambiar las lógicas centralizadas y jerárquicas institucionales?

El antropólogo Escobar (Escobar, 2010), “el ciberespacio puede ser visto como la posibilidad…de un espacio de conocimiento, un espacio de inteligencia colectiva,…un espacio significativo para la interacción sujeto-sujeto (individual y colectivamente), para la negociación de visiones y significados. El sistema resultante de inteligencia en red puede tener un gran potencial cultural, social y político”. Esto implica construir capacidad de gobierno colectivo sobre la lógica de inteligencias distribuidas de abajo hacia arriba (ni centralizadas, ni descentralizadas, sino en red) en contraposición a las formas unificadas y jerárquicas (típicas de la estructura institucional-administrativa tradicional), de arriba hacia abajo. EJ: EVA vs ADAN


- Los poderes y administraciones públicas, que han tenido y tienen en la lógica jerárquica y en la distribución competencial sus puntos de identidad esenciales:

1) ¿pueden ser capaces de adaptar su rol en esos nuevos escenarios? 

2) ¿Pueden aplicar una lógica donde la gestión de redes, horizontalidad, interdependencia y renuncia a la visión jerárquica parecen ser claves?

BIENES COMUNES

VIDEOS

Revolución digital, ¿qué cambios trajo?

La revolución digital e Internet están poniendo las bases de otro modelo de producción, distribución y consumo. Las nuevas capacidades tecnológicas pueden permitir una menor dependencia de las estructuras de intermediación fabril.

Hoy existe la posibilidad de construir un sistema distribuido de producción. En la emergente realidad productiva, el tema de la escala no presenta los mismos problemas con los que trató de enfrentarse el sistema fordista. Los “fab-labs”, las impresoras 3-D, experiencias como las de “Open Source Ecology” permiten imaginar sistemas de producción de bienes vinculados a un territorio concreto, que produzca para ese espacio, sin necesidad de stocks o de comercio a gran escala. La descentralización en pequeñas unidades productivas, más flexibles y adaptables, puede generar sistemas locales que aprovechen la fuerza que genera el intercambio de conocimiento a gran escala vía Internet, pero centrados más en las necesidades específicas y próximas de la comunidad implicada que en procesos de comercio a gran escala. Lo cierto es que el gran desarrollo de los espacios comunes de información y de conocimiento, ha abierto la posibilidad de desmercantilizar muchas actividades y de generar nuevos procesos de creación (Aigrain, 2005; Lessig, 2008).

La relación entre esfera digital y bienes comunes surge esencialmente del cambio que implica Internet en las reglas de propiedad y en los mecanismos de apropiación y distribución.

EJEMPLO?

Wikipedia es un ejemplo de “commons”. No es necesario “poseer” la enciclopedia Wikipedia, como sí lo era el disponer de los 16 volúmenes de la Enciclopedia Británica, o comprar el acceso a la enciclopedia digital Encarta de Microsoft. Tampoco hay nadie “propietario” de Wikipedia, ni tan solo existe una plantilla profesional encargada de la redacción de los conceptos.

¿A qué se refiere Subirats cuando dice: compartir no es poseer?

La filosofía del P2P parte de la idea de que compartir no implica poseer, ya que lo significativo es el acceso y el uso. Un uso y acceso libre (no forzosamente gratuito) que garantiza la mejora constante del tema o del producto, si se mantiene en código abierto, y por tanto en proceso y oportunidad de mejora constante.

Desde este punto de vista la lógica P2P resulta contradictoria con la ficción individualista típica de la tradición liberal (el mito de Robinson Crusoe) en la que el individuo acaba destruyendo la experiencia comunitaria por sus deseos utilitaristas y maximizadores. De esa lógica han ido surgiendo y expandiéndose experiencias como “Creative Commons” (creativecommons.org), el Free/Libre and Open Source Software (FLOSS) que potencia los programas e iniciativas en código abierto como Linux, las movilizaciones de la gente de Free Culture contra el copyright y las entidades como SGAE en España que tratan de mantener viejos privilegios en los productos culturales, o las experiencias de “crowdfunding”.

En principio, las experiencias de “crowdfunding” surgieron como traslación al campo financiero de la lógica colaborativa y abierta antes mencionada. Era una forma fácil y ágil de usar las facilidades de conexión que ofrece Internet para así financiar colectivamente proyectos o iniciativas artísticas o culturales.

La expansión atrajo la atención del sector financiero convencional que pidió una regulación sobre el tema en la Unión Europea. En los Estados Unidos, con experiencias tan potentes como Kickstarter, esa regulación ya se ha producido. Algunas iniciativas en ese campo (goteo.org) han ido “politizando” su acción, comprometiéndose solo con proyectos que impliquen código abierto, retorno y posibilidad de colaboración no monetaria.

¿Qué son los bienes comunes?

Las investigaciones de Ostrom sobre los ecosistemas organizados en forma de bienes comunes, muestran de manera empírica la gran capacidad de resiliencia ambiental de esas formas de gestión, y la fuerte institucionalidad de que se han dotado.

Distingue “bienes comunes” del bien común. No estamos hablando de una cuestión moral, sino de sistemas concretos de gestión y de mantenimiento de recursos sociales y ambientales. No se trata de bienes “universales”, sino de bienes de los que puede excluir a quienes se considere que deban ser excluidos, y que por tanto se basan en un conjunto de personas, de implicados, que son “titulares” de esos bienes, y que, como hemos visto, establecen reglas de apropiación, límites en el uso, sanciones y exigencias de trabajo o de recursos por parte de los que tienen vinculación con los mismos.

Las experiencias que Ostrom y otros han sistematizado y analizado, demuestran la importancia de las estructuras o instituciones que puedan gestionar los bienes comunes, reforzar las interdependencias, y disuadir a los que quieran aprovecharse de los mismos de manera oportunista. El punto clave es la capacidad de los bienes comunes de reforzar las interdependencias, las ventajas del compartir, de sentirse implicado (lo cual no siempre ocurre con los bienes públicos o dependientes de los poderes públicos) y reducir las tentaciones a externalizar los costes (lo que, en cambio, caracteriza a los bienes privados). Cuanta más articulación y reforzamiento de las interdependencias, cuanta más conciencia de las ventajas del compartir, menos fuertes serán las tendencias a segregar, a externalizar costes.

¿Diferente criterio sobre la estructura de la propiedad. Cuál es la estructura de los bienes comunes?

La estructura de propiedad, tanto la estatal como la privada, acostumbra a partir de una visión individualista. En ese sentido, la propiedad es un atributo del propietario (individual o institucional), que concentra su poder en las personas u órganos pertinentes. La estructura en ambos casos es similar: la capacidad de decidir de alguien (una persona, una empresa, una institución gubernamental), sobre un bien o un objeto. Existe por tanto una separación entre ambas esferas, la del propietario y la del objeto.

En cambio, la tradición comunitaria, la tradición de los “bienes comunes”, no comparte esa visión segmentada, como bien se pone de manifiesto en la perspectiva adoptada en las nuevas reformas Constituciones de Bolivia o de Ecuador, incorporando las perspectivas y cosmovisiones de las comunidades originarias. En esa línea, podríamos imaginar no sólo el mantenimiento de esas tradiciones, absolutamente necesarias y actuales en la contemporaneidad, sino también el “vaciamiento” de las estructuras de propiedad privada o estatal, incorporando formas de gestionar y administrar el recurso o el bien de que se trate, desde la lógica de los “bienes comunes” a la que antes hacíamos referencia al referirnos a los principios desarrollados por Ostrom.

¿Los bienes comunes pueden ser vistos como una economía social? 
EJ: Som energía, can batllo, v de vivienda, fabricas tomadas. 

Lo que distingue a ese sistema de reciprocidad es que es indisociable de las relaciones entre personas, que se reconocen y que juntas gobiernan y gestionan la procura de sus necesidades. El reconocimiento genera la reciprocidad igualitaria, lo que a su vez puede generar espacios más institucionalizados y amplios de solidaridad democrática. La existencia de esos espacios de economía social y solidaria puede coexistir e hibridarse con otros espacios regidos por las lógicas de mercado o de la economía dirigida. Ej. ¿Trueque 2001, Argentina?

Si aceptamos que la economía social es una forma de emprender que integra valores como la primacía de las personas sobre el capital, cuya organización tiene una vocación de gestión participativa y democrática, que trata de conjugar los intereses de sus miembros con el interés general, que es autónoma de los poderes públicos y que dedica buena parte de sus excedentes a los intereses de sus participantes y del conjunto de la sociedad en que se integra, entenderemos que pretendamos relacionar su existencia con la perspectiva más arriba esbozada propia de los bienes comunes. 

Lo común, aparece como una alternativa viable desde las diferentes perspectivas (social, económica, cultural y ecológica), para asumir los nuevos retos, desde la corresponsabilidad social y la articulación medioambiental. La perspectiva de los bienes comunes abre la puerta a una concepción económica que combine producción, consumo y gobernanza en un sistema basado en las necesidades humanas. Y, al mismo tiempo, que no distinga entre producción y reproducción de los seres humanos.

¿Pueden dejarse aspectos vitales como los cuidados o los fundamentos materiales de la vida en manos de entidades cuyo fin es el lucro? 

¿Pueden asumir esas funciones entes institucionales embebidos de lógica jerárquica? 

¿Podemos ir más allá de la tríada mercado-estado-hogares y vincular en el debate a la economía social y solidaria con la autogestión, las redes comunitarias, y la tradición renovada de los bienes comunes?







miércoles, 11 de mayo de 2016



12 MAYO - Movimientos sociales


Morozov: Slacktivismo se refiere a las actividades políticas que no tienen impacto en los resultados políticos de la vida real, sólo sirven para aumentar la sensación de bienestar de los participantes.

Putman (2000): No tiene sentido en la medida que no son capaces de alcanzar objetivos políticos y pueden descarrilar los participantes políticos lejos de las formas más efectivas de participación en el repertorio activista que tradicionalmente se ha utilizado. 

Bimber, Scheufele y Nisbet: afirman que la Internet hace poco para ayudar a movilizar a los ciudadanos. 

Shulman, Hindman: los ciudadanos están activos a través de Internet, pero esa actividad es un lucimiento sin sentido que hace más para hacer que los activistas se sientan bien acerca de sí mismos que para hacer frente a los asuntos políticos urgentes.

¿Castells y Borón? ¿Cuál era su posición?

Algunos autores se preguntan ¿Todas las actividades políticas son iguales? Sin embargo la eficacia de tales actividades es objeto de controversia. 

Ej. Slacktivismo vs escudos humanos. O es pedirle mucho al slacktivismo? 

Pregunta: ¿Cuál puede ser una función ciudadana del slacktivismo?

Pregunta: ¿las campañas en Internet son eficaces en las decisiones políticas que afectan la vida real?

¿Internet puede tener un efecto perjudicial para el funcionamiento de la democracia? 

La evidencia recogida en los últimos años apunta que estar online promueve la participación activa offline también. A pesar que ese vínculo no es muy fuerte, tampoco hay evidencia de un efecto negativo de Internet.

¿Existen evidencias que Internet esté dañando el compromiso cívico por otras formas más efectivas de participación?

¿Cambió algo Internet en la participación ciudadana? (Movimiento Derechos civiles en el sur sin Internet, Gladwel)

¿Twitter y Facebook son los guerreros revolucionarios?

Según el sociólogo Doug McAdam: ¿Cuál es la clave del activismo, de la participación revolucionaria? ¿Cuál es la crítica que realizan algunos autores entre la relación de activismo con Internet? 

¿Lazos débiles vs lazos fuertes? 

¿Pueden los lazos débiles llevar al activismo de alto riesgo?

¿Cuál es la manera eficaz y rápida de usar los medios sociales para impulsar el cambio? (Ejemplos)

Plataformas para encontrar animales, adoptar, encontrar... 

¿Hay riesgo financiero o personal? 

Según el ejemplo de los estudiantes de Gladwell, hubo una historia previa de movimientos, una memoria social compartida, que incidió en la defensa civil de los derechos de los jóvenes. 

Diferencia en el activismo tradicional: Verticalidad (jerarquías) frente a la horizontalidad (decisiones por consenso, los lazos que unen a las personas están sueltos)

Estructuras en redes son resistentes y adaptables en situaciones de bajo riesgo. (Ejemplo: wikipedia)
La articulación de una filosofía coherente no parece por un extenso sistema de organización sin líder. 

Las redes no tienen una estructura de dirección centralizada y líneas claras de autoridad, tienen dificultades para llegar a un consenso real y el establecimiento de metas. 

¿Cómo tomar decisiones estratégicas cuando todos tienen el mismo peso?

Lo importante en realidad es que la red esté interesada en el cambio sistémico y no organizada para asustar o generar ruido. 

Por ejemplo ¿Cómo tomar la facultad sin organización y sin jerarquías? Son acciones de alto riesgo que deben ser precisas y coordinadas. Debe haber poco espacio para el conflicto y el error. Si un solo estudiantes responde a la provocación represiva la legitimidad moral de toda la protesta se ve comprometida. 

La disciplina y estrategia son cosas que los medios online no pueden proporcionar. 

Ejemplo de movimiento social-media: Caso Shirky. Rastreo, recuperación y presión.

Para Gladwell es solo una forma de organización que favorece conexiones y lazos débiles que dan acceso a conexiones de fuerte lazo y que nos preservan ante el peligro.

De la organización y estrategia se pasa a la resiliencia y capacidad de adaptación. 

Los instrumentos de los medios sociales son adecuados y ajustados para que el orden social existente sea más eficiente. 



Javier Toret: No importa si es la plaza Tahrir en Egipto, la Puerta del Sol en España, Occupy Wall Street en Estados Unidos, #YoSoy132 en México, el parque Gezi en Turquía o el aumento al transporte público en Brasil: las escenas se repiten: por todos lados hay miles de jóvenes que salen a las calles a protestar y a exigir cambios en la manera de gobernar. ¿Cuál es el común denominador? La red.

“Estamos muy avanzados en los asuntos tecnológicos, pero el cambio político está muy atrás, no tenemos un modelo de sociedad de recambio”. Esta contradicción parece empujar la acción y el pensamiento de Javier Toret, activista e investigador del Programa de Comunicación y Sociedad Civil de la Universidad Oberta de Catalunya, donde colabora con el profesor Manuel Castells.

¿Cuáles son las diferencias entre los movimientos sociales tradicionales y los nuevos movimientos emergentes, como el 15M, Occupy Wall Street, #Yosoy132, o los más recientes en Brasil y Turquía?
Un movimiento social tiene otra forma. 76 por ciento de la gente que participó en el 15M no era activista, y 94 por ciento de la gente participaba en redes sociales. Claro, en España hay un índice de penetración de internet de 72 por ciento; México, si no me equivoco, está en cuarenta, cuarenta y tantos... Esos movimientos red son más amplios que las categorías de los movimientos sociales, por muchas razones. No tienen esas características de pertenencia ideológica o una identidad que se construye con el tiempo; es más bien una explosión que se hace viral en la red y que aumenta la emocionalidad de la gente, y que se expande y se contagia gracias a la tecnología.
¿Qué es lo que buscan los movimientos en red?
Los movimientos cuestionan, en general, cómo está hecha la sociedad. Por eso son movimientos. Aunque no tengan demandas de “el comunismo” y no pongan un modelo totalmente cerrado de sociedad, están planteando una impugnación del sistema. Y esa crítica transversal es distinta a la de un movimiento social, que critica un elemento. Aquí hay una crítica generalizada e interconectada, y por eso estos movimientos son revolucionarios en la medida en que los sistemas políticos y económicos no están preparados para aceptar ninguna de esas demandas. “Acabar con el monopolio de los medios”, es muy radical. “Que cambie la democracia representativa por algo más participativo, donde haya más control ciudadano”, es un cambio muy profundo. No es “La Revolución” con mayúsculas, sino un conjunto de críticas que van a la raíz de cómo funciona el sistema neoliberal.
¿Por qué piensan que es difícil comprender estos movimientos desde las categorías tradicionales?

Nosotros estamos mucho más cerca de pensar estos movimientos no desde las teorías de la sociología, sino de las teorías de los sistemas complejos, de las ciencias cognitivas, de los estudiosos del comportamiento de las bandadas de pájaros o de las cosas que pasan en el cerebro, que es también una red de neuronas con una complejidad tal que hace que muchos elementos se coordinen sin que haya un centro. Para nosotros es muy claro: se trata de un proceso emergente y de autoorganización en el que patrones sencillos se repiten, se replican y generan un orden más complejo. Esa explicación nos parece más certera.
¿Cuáles son los factores que explican el surgimiento de estos movimientos?
En Europa hay una situación tremenda de paro juvenil y una serie de malestares que no son sólo de los jóvenes, sino de todas las capas de la sociedad, que ven que no hay democracia, que se están reduciendo sus expectativas de vida. Antes la gente estaba aislada, los grandes medios como O Globo, como Televisa, tenían un poder tremendo. Y estos movimientos rompen esa hegemonía. En la medida en que la gente hace un uso político de la red y de las miles de posibilidades —que puedes crear, relacionarte, hacer cosas, sobre todo en Facebook y Twitter, YouTube, streamings—, ha conseguido convertir el malestar, la impotencia, el “cabreo”, en una agrupación temporal y, sobre todo, transversal de la sociedad.
No olvidemos que este fenómeno es mundial. Si contamos siete países, que son los que estamos estudiando y en los que luchamos (Túnez, Egipto, España, Estados Unidos, México, Turquía y Brasil), entre 2011 y 2013 hay una secuencia de explosiones sociales que suman alrededor de 800 millones de habitantes. Si la proporción de gente que simpatiza con estos movimientos en cada parte del mundo es de 50 y hasta 65 por ciento, podríamos hablar de entre 400 y 500 millones de personas que han apoyado a estos movimientos.
Dedican gran parte de su estudio a analizar las emociones en la conformación de estos movimientos. ¿Qué papel juegan las emociones y la tecnología?

Lo que el movimiento consiguió con la dinámica de autoorganización en la red es que tú te das cuenta de que hay personas trabajando contigo y se están dejando las horas; hay un volumen de actividad y organización que estás viendo, lo estás sintiendo, porque son relaciones humanas. Todo ese tráfico de interacciones es capaz de convertir la soledad, la impotencia, el miedo, en potencia. “Podemos, vamos a hacer esto”. Es una autoconstrucción de los estados de ánimo colectivos, como lo llamamos nosotros, y las tecnologías y la mediación para hacer eso.
Ya sea para motivarte a salir a la calle o si te pegan —si el sistema te agrede—; si estás conectado y tu versión es más potente y más distribuida y tiene más credibilidad que la de los medios que tratan de reprimirte, el movimiento crece. Si en los medios te cercan y eres “anarquista”, “revoltoso”, y hay mucha gente que los apoya, es más difícil crecer. Pero si se ve que hay un agravio del poder a algo que es legítimo, ciudadano, justo, hay un proceso de contagio tecnológicamente estructurado.
 ¿Qué papel tienen las tecnologías en estos procesos de contagio?
Los streaming, los “tuits” y las fotos han hecho la revolución en directo. Tú puedes seguir lo que está pasando en la calle en tiempo real. No sólo vas a ver la narración de los medios masivos: ahora vas a tener a muchas personas que están haciendo una información distribuida del mismo acontecimiento en primera persona. Ahí se transmite mucha emoción, porque es directo y porque hay riesgo, y la gente que lo está viendo también lo está percibiendo y está preocupada. Y si hay violencia se activan sus neuronas espejo, se activa el cerebro y dice: “No puede ser, esto es intolerable” y empieza a tuitear o sale a protestar, o a lo mejor no puede ir a protestar ese día porque está trabajando o porque la protesta no es en su ciudad o en su país. Pero esto también es importante para entender lo que está pasando: no son movimientos aislados, son movimientos interconectados.
¿Cuáles son los elementos en común entre el 15M y otros movimientos red como #YoSoy132, Ocuppy Wall Street?
Hay cosas distintas entre la Primavera Árabe, el 15M y Occupy Wall Street, porque son distintos los contextos. Por ejemplo, con Occupy no hay un movimiento muy fuerte en internet como el que hay en España, sino una cosa más de activistas. Sin embargo, el movimiento crece cuando hay una represión muy fuerte.
En España, la clave es la noche del 16 de mayo, cuando la gente se queda a acampar, algo que no estaba planificado. Esa noche los dejan estar —un gran error de la policía—, y al día siguiente los desalojan. Entonces se lanza en Twitter: “¡Venid a acampar, venid a acampar!”. Y claro, como la gente estaba tan caliente de la manifestación y estaba tan empoderada —dos días antes había habido una movilización muy importante en todo el país que los medios habían silenciado—, esa noche llegan 40 o 50 mil personas a [Puerta del] Sol, cercan a la policía y ésta se tiene que ir.
Mauricio: Los movimientos en España del 15M provenía de los grupos que ya estaban militando, eran lazos fuertes.
Yo estaba en Barcelona siguiendo por streaming, y hay un momento en que toda la plaza empieza a cantar al unísono: “Ha empezado la revolución...”. Toda la gente que estaba viendo el streaming se fue como loca a acampar a su ciudad y en dos días tenías todo el país acampado.
(...)
¿Podríamos decir que la etiqueta cambia, pero que las personas o los colectivos se agrupan alrededor de otras iniciativas, otros nombres?
El movimiento, por un lado, activa a la sociedad y, por otro, ayuda a propagar lo que dicen otros sectores. Por ejemplo, la PAH [Plataforma de Afectados por la Hipoteca,] que ha sido capaz de profundizar en demandas concretas. Han llevado una iniciativa legislativa popular al Congreso. Ese movimiento es un poco hijo del 15M porque, aunque nació en Barcelona unos años antes, sólo tenía dos nodos antes del 15M y ahora tiene 160. Están en todo el país y son muy poderosos, muy grandes. Se ha abierto un espacio público expandido que está receptivo a que se lancen iniciativas.

La génesis del 15M

El equipo interdisciplinario de DatAnalysis15M, de la Universidad Oberta de Catalunya, coordinado por Javier Toret, ha publicado un extenso estudio sobre el movimiento español. Más allá de los distintos componentes del documento, que pueden ser consultados en línea, el estudio permite comprender cómo se formó la red del 15M, conforme a qué patrones se organizó y cómo ha evolucionado. “El 15M se construyó primero en internet que en la calle”, explica Javier Toret y relata que entre 2007 y 2011 se formó un extenso movimiento en internet en oposición a la Ley Sinde, que, amparada en la “protección de los derechos de autor”, restringía drásticamente las libertades para compartir y descargar información en la red.

Manuel Freytas
L o que los medios y analistas del sistema  llaman "primavera española" no es nada más que un juego deportivo de alienados jóvenes de las "redes sociales" (a los que se suma la izquierda sin brújula asimilada al sistema) que promueven "protestas populares" desde la Internet casi como un divertimento con catarsis colectiva.

Desde su instrumentación casi orgánica  en Medio Oriente y en África con las "revueltas populares" promovidas por la CIA y los servicios aliados, la Internet y los celulares fueron la clave de estas movilizaciones cuyos contenidos y objetivos solo los conocen sus instigadores ocultos. O sea los beneficiarios encubiertos (servicios de inteligencia y grupos del poder) que los inducen a través de operaciones de acción  psicológica principalmente en las "redes sociales". Y que luego se convierten en masivos a través de la difusión a escala global (en vivo y en directo) por las grandes cadenas mediáticas internacionales.

Estos movimientos se definen como "apolíticos". Y en general sus estructuras funcionales no varían en su implementación, salvo sus objetivos que se amoldan de acuerdo a las necesidades locales del país y la sociedad en que se los aplica.

La estructura movilizadora masiva de las protestas nace de un triple eje convergente e interactivo: Internet (redes sociales), teléfonos celulares (mensajitos de texto) y cadenas mediáticas masivas que los reproducen y los difunden por todo el planeta.

Las "rebeliones" juveniles nacidas de la Internet no plantean ninguna revolución ni cambio de sistema, sino una "profundización de la democracia". No plantean un cambio del sistema y del Estado capitalista, sino que plantean una "depuración democrática" en el cual los partidos políticos abran mayores canales de "participación.

Obviamente que estos movimientos trabajan y se potencian sobre una realidad y una demanda social básica: El desempleo y los ajustes sociales. Fenómenos que sus lideres organizadores achacan, no a la explotación económica del sistema capitalista, sino a la acción inmoral  de los"políticos corruptos".

El movimiento de los "indignados" naciente en España  no propone cambiar la realidad estructural concreta de la explotación capitalista (El Estado capitalista y su contenido programático), sino cambiar las formas de la convivencia política y depurar las prácticas corruptas de los políticos (sólo la cara gerencial del Estado capitalista).

En resumen, ni "revolución socialista", ni "revolución de color, ni "revolución árabe": "revolución democrática" implementada por los "chip-alienados"  de la Internet y de los celulares que confunden las formas con el contenido.

Sólo un cambio de maquillaje para que el sistema continúe (sin enemigos reales) desarrollando a nivel local e internacional sus negocios y sus guerras intercapitalistas por la conquista de mercados y de recursos estratégicos.
















viernes, 6 de mayo de 2016

La seguridad desde una perspectiva crítica

Vigilancia Internet...


VIGILANCIA El Ministerio del Interior asegura que el sistema de vigilancia El Guardián ofrece garantías a la ciudadanía (aquí)

PREGUNTAS SOBRE UN SISTEMA DE VIGILANCIA"El Guardián" se utilizó sin autorización de la Justicia (aquí)
No hubo firma electrónica de la jueza que avalara las escuchas a un narco.

"NO HAY QUE TOLERAR LAS PÉRDIDAS DE LIBERTADES: LA SEGURIDAD TOTAL NO EXISTE, PERO LA VIGILANCIA MASIVA SÍ" Entrevista a Ignacio Ramonet (aquí)

LUXLEAKS
REVELACIÓN DE SECRETOS COMERCIALES
Los filtradores de LuxLeaks se enfrentan a la cárcel, otros denunciantes viven en el exilio
Héroes para unos, villanos para otros, los responsables de las filtraciones masivas han acabado perseguidos y condenados por las autoridades políticas y judiciales de sus países. (aquí)

PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE LA INVESTIGACIÓN
Guía rápida para no perderse en los papeles de LuxLeaks
El Confidencial ha participado en la investigación hoy conocida como 'LuxLeaks'. 80 periodistas de 26 países han colaborado para hacer públicos los acuerdos (Aquí)

Hacia un autoritarismo reforzado
Se piden entre cinco y diez años de cárcel para tres personas –dos que filtraron los papeles conocidos como Lux Leaks y el periodista que difundió la información– por haber revelado que 350 grandes multinacionales tenían acuerdos con el pequeño ducado (y gran plaza financiera) de Luxemburgo para ahorrarse millones en impuestos. (aquí)

Algunos ejemplos de nuestro país:

1) Ley de Inclusión Financiera
http://archivo.presidencia.gub.uy/sci/leyes/2014/04/mef_1521.pdf

2) Decreto 263/2015 (reglamentación de la Ley de Inclusión Financiera).
http://www.impo.com.uy/bases/decretos/263-2015

3) El Guardián
Gobierno compró "El Guardián" para espiar llamadas y correos
http://www.elpais.com.uy/informacion/gobierno-compro-guardian-espiar-llamadas-correos.html

4) El Ministro del Interior anuncia la puesta en marcha del sistema informático El Guardián
http://www.subrayado.com.uy/Site/noticia/55750/ya-funciona-el-guardian-el-sistema-de-vigilancia-telefonica-y-de-email


Otros ejemplos referidos al texto

Entrevista a Morozov en El País de Madrid


Evgeny Morozov: “Los datos son una de las más preciadas mercancías”. http://elpais.com/elpais/2015/12/17/eps/1450358550_362012.html

Evgeny Morozov: ¿Es Internet lo que Orwell temía?
https://www.ted.com/talks/evgeny_morozov_is_the_internet_what_orwell_feared?language=es#t-148353

miércoles, 20 de abril de 2016

DEBaTES I

- Internet es como la electricidad: infraestructura de nuestras vidas (Castells)
- Cerca de la visión de David y Goliat?
- Qué opinan uds de los mitos que describe Castells? 

Si las tecnologías son la respuesta, cuál era la pregunta?


(WOLTON) Lejos de ayudar a la comunicación entre las personas, los encierra en una burbuja individualista. 

Wolton, Dominic (2000) Internet, ¿y después?. Una teoría crítica de los nuevos medios de comunicación (aquí) 

Se concluye erróneamente que las tecnologías de la comunicación van por delante de los cambios culturales y sociales. E incluso que, al final, los terminan provocando. Ésta es la lógica que permite endiosar a Internet como una revolución. Y no es para nada así. Con Internet hay un cambio técnico evidente, pero el modelo cultural de comunicación en el que se inscribe existe desde el siglo dieciséis, y es el modelo individualista. Internet es simplemente un progreso en este modelo; de ninguna manera es una ruptura del modelo cultural de la comunicación de masas. De la misma manera, la radio y la televisión no inventaron la comunicación de masas, un modelo iniciado en el siglo XIX o a fines del XVIII con la prensa escrita. Tan sólo se inscribieron exitosamente en él. De hecho, hasta el día de hoy ambos modelos (comunicación de masas e individualista) siguen coexistiendo. De hecho, Internet no aporta siquiera alguna solución a los problemas planteados sobre la televisión o la radio. Es sólo un progreso técnico. No tiene nada que ver con un progreso de la comunicación.

Lo que interesa señalar es que esta “utopía de la comunicación”, que dice que la comunicación nos libera, es un completo despropósito. La utopía es esencialmente política. Ahora quieren hacerla pasar por el dominio técnico: como si la utopía técnica prometiera la realización automática de la utopía política. Y en todo caso debería ser al revés: la utopía política conlleva una dimensión técnica. Para decirlo muy simplemente: hay dos filosofías de la comunicación, una humanista y democrática, y otra técnica y económica. Y no son dos filosofías que puedan convivir. La ideología de la comunicación imperante hoy postula que la dimensión técnica y económica es la condición para la realización de la libertad individual. Y obviamente no es así.

–Todos dicen hoy que Internet es un espacio de libertad. Que, gracias a ella, gracias a todo lo que podemos comunicar con ella, lograremos una especie de emancipación. Y, en realidad, la única lógica en Internet es la del comercio.

La técnica, aun cuando permita el manejo de la información y de la comunicación, no sabe cómo sustituir un proyecto. (A quién les recuerda?)

En general, Internet no es un medio de comunicación.

La segmentación en la TV a través del cable (y ni que hablar en Internet) promueve que cada grupo social se encierre en sí mismo. Y eso es promover la intolerancia, porque las diferencias se hacen cada vez más visibles y no hay ninguna forma cultural que las elabore para que no terminen en una agresividad hacia lo distinto. 

(Calvo) Si estamos interesados en leer uno de estos 280 mil tuits, entre los 500 millones producidos diariamente, ¿cuál deberíamos leer primero? Como muchos de los lectores seguramente saben, las redes sociales como Facebook, Instagram o Twitter, analizan nuestro comportamiento en la red así como la información de nuestras cuentas para decidir qué tipo de información ofrecernos. Esto es necesario cuando se producen millones de tuits por día. Si indicamos que nos gustó una publicación de Aníbal Fernandez, Twitter nos ofrece una publicación de Cristina Fernandez. Si retuiteamos una publicación de Gabriela Michetti, Twitter nos ofrece un tuit de Mauricio Macri. En la medida en que Twitter busca maximizar nuestro placer informativo, todas las actividades que depositamos en nuestros muros son utilizadas para definir qué tipo de publicaciones desearíamos ver. Es decir, la información que recibimos es un eco de aquello que depositamos en Twitter. Tanto favs como retuits son procesados por algoritmos que después ofrecen nuevas publicaciones (o nuevos productos) en nuestros muros. 

Cada uno de nosotros vive en un mundo virtual en el cual todos somos mayoría. Quienes comulgan con la oposición viven en un mundo tuitero que se encuentra saturado de opositores. Quienes comulgan con el gobierno viven en un mundo oficialista. 

Wolton: Si comunicarse es estar en Internet, ¿qué pasa cuando apagamos la computadora? ¿Qué tipo de comunicación se puede tener con los amigos, con los familiares, con los vecinos, después de pasarse todo el día en la computadora? Éste es el modelo cultural de comunicación que plantean los norteamericanos, y que desgraciadamente está entrando en Europa.
Pero se dice que en Internet pronto se podrán transmitir sensaciones táctiles y olfativas...–Lo que quiero decir con esto es que no se puede sustituir la presencia de los sujetos que se comunican con una representación de ellos. (EJ: Marea Granate)
Pero en la radio y en la TV también hay sólo representaciones de personas.
–Sí, pero la radio y la TV no se presentan como todo lo que es posible en materia de comunicación.

Usted reivindica la regulación y la intermediación en la comunicación. ¿No van ambas cosas en contra de la libertad de expresión?

–En primer lugar, no hay comunicación sin intermediación. En la ideología técnica, se nos hace creer que la mejor comunicación es la que no tiene intermediario. Pero los seres humanos somos ante todo seres sociales. Y eso implica que siempre hay instancias sociales y culturales de intermediación. Se dice que con Internet se accederá a la información sin necesidad de los periodistas. Se dice que con Internet no hará falta el médico, ni aun el maestro. Y todas estas cosas son estupideces. Primero, porque es necesaria una instancia que organice y jerarquice los datos, como el caso del periodista. Segundo, porque en el caso de la medicina o de la educación, no se trata sólo de datos sino de relaciones humanas. Y tercero, y principal, porque todo lo que hay en Internet ya pasó por las manos de todos esos intermediarios que se suponen desaparecidos. Es como creer que esos datos aparecieron en Internet por arte de magia. Los norteamericanos creen que la democracia es la supresión de intermediarios. Pero la democracia es el proceso donde los intermediarios, justamente, se legitiman a través de la crítica (Misma idea de Barbero). Lo mismo pasa con la idea de regulación. Toda la historia de la libertad de información y de comunicación se organizó en torno de la lucha contra el poder. Esta libertad sólo pudo ser garantizada a través de la ley, y hubo grandes batallas en ese sentido. Nunca hubo libertad de comunicación sin garantía de la ley. ¿Acaso la lógica comercial, que domina en Internet, va a favor de la libertad? Ése es un argumento de los empresarios, pero no corresponde a una idea política de la comunicación (argumento de Mauricio Ubal, Ayuí). Es una completa falsedad pensar que la libertad consiste en la ausencia de marcos legales. Sin ley, lo que hay es tiranía. Y para el caso de Internet, no hay que ser un genio para decir que nadie la controla, pero que es el instrumento de control más potente del mundo.

Si ocurre un proceso de abaratamiento y una extensión mayor de la red, comenzarán a aparecer todas las cuestiones que planteé en términos de regulación, de intermediación. Y entonces llegarán las mismas preguntas que les hacen ahora a la radio y a la TV: la cuestión de la recepción, la cuestión del carácter económico o cultural de su formación, y, sobre todo, si irá en un sentido democratizador o puramente comercial. (Ley) Allí habrá que librar una batalla política. Hasta ese momento, y hay que decirlo en estos momentos de fanatismo ideológico de la comunicación, Internet no va a cambiar nada. (Veremos con los textos de Subirats, entre otros, que plantean una nueva era)

Algunas cuestiones claves de Wolton:

- El objetivo de la comunicación no es tecnológico, sino que concierne a la comprensión de las relaciones entre los individuos (modelo cultura) y entre éstos y la sociedad (proyecto social). Es la elección entre socializar y humanizar la tecnología o tecnificar la comunicación. La mayoría de las veces, se proporciona a la tecnología la capacidad para resolver un problema social o político.

- Hay que apartar la ideología tecnológica que reduce la comunicación a la tecnología y que construye una falsa jerarquía entre nuevos y antiguos medios de comunicación. Destecnificar la comunicación se convierte en una imperativo categórico para reducir el aspecto cautivador de las nueva tecnologías y reintroducir distancias simbólicas. Es preciso todavía volver a crear distancias para conservar una cierta libertad. (Postman, Sadin).

- Desarrollar los conocimientos para relativizar la ideología tecnológica.

- No hay racionalidad común a las tres lógicas del emisor, del mensaje y del receptor. Los medios de comunicación no han conducido a la estandarización de las opiniones y de las ideas. El mismo mensaje no se recibe de manera idéntica en los diferentes países. El público desarrolla un sentido cada vez más crítico a medida que está expuesto a un número creciente de informaciones. Recibir no significa adherir. La mundialización de la comunicación, contrariamente a lo que se dice, va a radicalizar las diferencias de las percepciones, vinculadas a las identidades culturales. En el plano internacional, las mismas declaraciones tienen un impacto radicalmente distinto según el lugar en que cada uno se encuentre cuando las reciba.

- La comunicación a distancia no sustituirá la comunicación humana directa. La aldea global es una realidad tecnológica, pero no una realidad social y cultural.

- Es preciso desconfiar de la “multiconexión”. Es suficiente ver la esclavitud que representa el teléfono móvil con el que se nos puede localizar desde nos e sabe dónde, no importa quién, con no interesa qué motivo, para entender lo que es la enajenación de la conexión. El contrasentido consiste en confundir interacción y comunicación. Son las máquinas las que se conecta, no los hombres. El tema de la sociedad de comunicación es una ilusión.

Ernesto Calvo


Si bien las redes sociales democratizaron la diseminación y el acceso a la información, también crearon un universo de patologías informativas que son sistemáticamente utilizados para hacer negocios y para hacer política. Desde la venta de “seguidores” para aumentar la popularidad de usuarios hasta el bullying compulsivo y sistemático a través de identidades falsas o mercenarios informáticos. 

Ni tanto troll, ni tanto efecto Un análisis de los tuits relativos a la inundación muestra que tanto el gobierno como la oposición han construido sus narrativas sobre pilares poco sólidos. Si bien el sciolismo afirmó que alrededor de 50.000 cuentas usadas eran trolls, fakes o bots; en los días posteriores a la inundación la tuitosfera estuvo dominada informativamente por viejos conocidos de la política Argentina: @ElisaCarrioArg, @Lanataenel13, @lanacioncom, @clarincom.

Los tuits publicados durante el período de las inundaciones también muestran un alto grado de concentración de la información en unos pocos actores cercanos a la oposición. Alrededor de un 1% de los usuarios produjo más del 40% del contenido relativo a las inundaciones que circuló entre el 12 y el 15 de Agosto.

Aun cuando la gente percibe a Twitter como un espacio democrático y desregulado, donde las ideas circulan libremente, la producción masiva de información y su diseminación personalizada ha formado comunidades estables. Cada uno de nosotros vive en estas comunidades, donde nuestros valores y preferencias son también los valores y preferencias de cuantos nos rodean. Los algoritmos que trabajan bajo el capot de Twitter son un mecanismo de formación de comunidades que ha probado ser muy exitoso pero que, al mismo tiempo, homogeneiza a grupos de usuarios que viven en distintos mundos informativos. La polarización avanza también en las redes sociales: aquí y ahora, en nuestra propia esquina de Twitter, todos somos mayoría.